Convidar a un cocinero profesional a unos vinos tras una –damos fe- intensa y dura jornada laboral tiene su recompensa. Entre chistes, bromas, cervezas y crianzas conversamos sobre técnicas, contrastes, texturas, ideas, aciertos, fallos…
Desconocemos si alguna de nuestras humildes aportaciones pudo interesarle siquiera un poquito. Desde luego él nos dio una idea que nos fascinó al instante y que hoy queremos disfrutar y compartir con tod@s vosotr@s. Se trata del “foie al soplete”.
Una alternativa al foie a la plancha que además tiene la virtud de dejar boquiabiertos a vuestr@s invitad@s a la mesa.
Regresamos a casa encantados y muy contentos, pensando que ese “foie al soplete”, dada su importancia, iba a necesitar escolta. Pero de lujo: nada de escoltas exmercenarias de algún catering de baratillo. Un buen solomillo de ternera y una compota de reinetas lo iban a cuidar de lujo.
INGREDIENTES (4 raciones):
- 250 gr. de manzana reineta (pelada y despepitada)
- 40 gr. de azúcar
- Agua
- 4 rebanadas de pan tostado
- 300 gr. de solomillo de ternera
- 180 gr. de foie fresco
- Sal gorda
- Pimienta
ELABORACIÓN:
Ponemos en un cazo a hervir un poco de agua con el azúcar. Cuando rompa el hervor removemos y bajamos el fuego. Añadimos la manzana troceada y cocemos hasta que se ablande (unos veinte minutos). La hacemos puré ayudándonos de un tenedor y rectificamos de azúcar. Si nos quedase demasiado líquida dejamos cocer descubierto hasta que espese a nuestro gusto.
En la plancha o en una sartén muy caliente marcamos cada uno de los filetes de foie sólo por un lado. Los vamos depositando en los platos donde los vayamos a presentar con la parte marcada hacia abajo.
Retiramos de la sartén o plancha el exceso de grasa que nos haya quedado de marcar el foie y pasamos por ella los filetes de solomillo, vuelta y vuelta. Vamos emplatando al lado del foie.
A la hora de servir salpimentamos los solomillos y disponemos en cada plato una cucharada generosa de compota y una rebanada de pan tostado.
Ya en la mesa, y ante el comensal, doramos la parte que hemos dejado cruda del foie con ayuda del soplete.
Y a disfrutar.
SINANIMUS MOLESTANDI:
A la hora de cortar el foie, es importante que la hoja del cuchillo esté caliente. Podemos templarla sobre la llama o la vitrocerámica. Yo la pose bajo el chorro de agua caliente del grifo.
Según nuestro proveedor, el foie aguanta perfectamente la congelación, así que si os pasa como a nosotros y os veis obligados a comprar más de lo que necesitáis, ya sabéis.
Limpiad el foie antes de marcarlo de posibles venas que pudiese tener.
Si no tenéis soplete marcáis el foie vuelta y vuelta antes de servirlo y santas pascuas. Perderéis el elemento sorpresa, pero nada más.

