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domingo, 17 de abril de 2011

Ensalapizza


        Teníamos antojo de pizza, pero el día amaneció caluroso y apetecía algo fresquito ¿Y si sustituimos el tomate frito por mahonesa y acompañamos con algunos encurtidos? No las teníamos todas con nosotros, pero podía funcionar. Al fin y al cabo, la masa de pizza no deja de ser una masa de pan y ¿Quién no ha comido alguna vez un pintxo de ensaladilla rusa o de chatka con mahonesa? Por citar algunos de los más populares.

        Y funcionó muy bien. Como alternativa y empleando los mismos ingredientes preparé unas refrescantes brochetitas ideales para el picoteo o como entrante.



INGREDIENTES:

De la masa:

- 250 gr. de harina (y un poco más para amasar)
- 170 gr. de cerveza
- Un chorrito de aceite de oliva
- Un poco de sal
- Un sobrecito de levadura química

De la salsa mahonesa:

- Un huevo
- Un chorrito de aceite de oliva
- Aceite de girasol (el que admita)
- Una cucharadita de café de mostaza de dijon
- Un chorrito de zumo de limón
- Un chorrito de vinagre de vino blanco
- Sal y pimienta negra

Del relleno:

- Aceitunas negras
- Anchoas
- Huevo cocido
- Pepinillos en vinagre
- Espárragos


ELABORACIÓN:

        Empezamos como siempre por la masa de la pizza. Disponemos en un bol la harina (tamizada), la levadura y un pellizco de sal. Hacemos un hueco en el centro, añadimos el aceite de oliva y, poco a poco la cerveza mientras trabajamos la masa. Cuando todos los ingredientes se hayan integrado continuamos amasando unos quince minutos más y dejamos reposar cubriendo con un paño húmedo y en un lugar tibio durante al menos dos horas.

        Para hacer la mahonesa cascamos un huevo en un vaso batidor y agregamos sal, un chorrito de aceite de oliva, una cucharadita de mostaza y pimienta negra. Trituramos con la batidora sin despegarla del fondo del vaso hasta que la salsa comience a emulsionar. Entonces vamos añadiendo aceite de girasol a hilo fino hasta que engorde. Acidulamos con vinagre y zumo de limón a gusto.

        Precalentamos el horno a 200º

      Enharinamos la mesa y estiramos la masa de pizza hasta darle la forma deseada (en esta ocasión la hice cuadrada). Diez o doce minutos de horno serán suficientes.

       Sobre la masa de pizza horneada extendemos una capa de mahonesa y luego los pepinillos, aceitunas, anchoas, huevo duro… Servimos fresquita.


        También podemos elaborar unas brochetas ensartando los ingredientes en un palillo y napando con mahonesa a la hora de servir.

        ¡A disfrutar!

¿MAHONESA, MAYONESA?

        Hace años encontré un ensayo de Camilo José Cela acerca de la salsa mahonesa. En él pone en entredicho no sólo su origen sino la correcta manera de referenciarla. No es muy extenso, apenas seis páginas (Leedlo pulsando aquí, merece la pena). Según sus pesquisas podríamos denominar esta salsa como:

            Bayonnaise, de Bayona, de Francia.
            Magnonnaise, de magnier, manier, manejar.
            Mayennaise, en honor del duque Mayenne o de la comarca francesa del mismo nombre.
            Moyeunnaise, de moyeu, yema de huevo en francés antiguo.

        Después de leer este ensayo y aunque el corrector de Word diga lo contrario lo tengo muy claro: MaHonesa.

        Y como le dijo Robin Williams a Amanda Plummer en “El rey pescador” (Terry Gilliam, 1991) “Te quiero, y creo que eres el mejor invento después de la mahonesa”.


La receta en PDF

martes, 30 de noviembre de 2010

Pizza carbonara


        He leído que no hay frase con mayor capacidad de reunión que ¡A la mesa! Yo tengo otra ¿A quién le apetece pizza? Es infalible. Y es que una pizza recién horneada  apetece a cualquier hora del día, cualquier día del año y no conoce edades.

        En esta ocasión he decidido acompañar la apetitosa y crujiente masa con una de mis salsas favoritas: la carbonara. No es habitual encontrar esta pizza en franquicias y locales especializados en este tipo de condumio, lo que la hace algo más especial y diferente a lo que estamos acostumbrados.


INGREDIENTES (4 porciones):

De la masa

- 250 gr. de harina (Y un poco más para amasar)
- 170 gr. de cerveza
- Un chorrito de aceite de oliva
- Un poco de sal
- Un sobrecito de levadura química

De la salsa

- 2 yemas y un huevo entero
- 100 ml. de nata líquida
- 100 gr. de mozzarella
- 40 gr. de parmesano
- Sal y pimienta negra del molinillo

Además

- 4 huevos
- 400 gr. de panceta

ELABORACIÓN:

       La masa es lo que más tarda, ya que debe reposar. Así que empezaremos por ella. Tamizamos la harina en un bol, añadimos la levadura química, el pellizco de sal y formamos con ella un “volcán”.

        Agregamos el chorrito de aceita de oliva y poco a poco la cerveza mientras vamos amasando hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados. Dejamos reposar a temperatura ambiente cubierta con un paño húmedo durante unas cuatro horas.

        Precalentamos el horno a 180º

        Cortamos en dados la panceta y la ponemos a dorar en una sartén sin nada de aceite.

      Batimos en un bol las yemas y el huevo entero. Añadimos la nata líquida, la mozzarella y el parmesano, ambos quesos rallados. Salpimentamos (generosos de pimienta) y seguimos batiendo.

        Enharinamos la mesa y trabajamos la masa hasta darle la forma deseada. La depositamos sobre una bandeja de horno.

        Vertemos la salsa sobre la masa y repartimos la panceta. Horneamos durante diez minutos.

        Entretanto freímos cuatro huevos, uno por ración. Dividimos la pizza en cuatro porciones y servimos cubriendo cada una de ellas de un huevo frito.

SINANIMUS MOLESTANDI:

       Según parece, la carbonara la elaboraban los carboneros que trabajaban en los Apeninos y originariamente no incluía nata ni panceta. Es mas, tengo entendido que en Italia se considera poco menos que un sacrilegio añadir nata a esta salsa.

        Podemos hornear los huevos junto a la pizza, pero personalmente creo que no acaban de quedar bien. Prefiero freírlos o escalfarlos aparte y servirlos sobre las porciones de pizza en el último momento.

        La pizza es una milenaria, mediterránea y divertida forma de alimentarnos. Nació en Nápoles y se extendió rápidamente al resto de Italia, para finalmente convertirse junto a sus extraordinarios platos de pasta en la puerta gastronómica italiana hacia el resto del mundo. En fin… ¿A quién le apetece pizza?


La receta en PDF

miércoles, 10 de marzo de 2010

Pizza de chipirones en su tinta


Este plato ha surgido fruto de un capricho: me apetecía pizza. En el mercado encontré unos chipirones frescos… ¿Pizza de chipirones en su tinta? ¡Y porqué no!

A mi modo de ver, para la correcta elaboración de ésta salsa (Así como, por ejemplo, de una vizcaína) es fundamental un confitado prolongado de las verduras. Además, queda mas rica si la preparáis de víspera y en el último momento cubrís la pizza y la horneais.

Os animo a que la probéis porque merece la pena, pero cuidado a la hora de comerla que mancha, y mucho. Si no que se lo pregunten a mis pobres pantalones.


INGREDIENTES:

            De la masa

-  250 gr. de harina (y un poco más para extenderla)
-  170 gr. de leche tibia
-  Un chorrito de aceite de oliva
-  10 gr. de levadura química
-  Un poco de sal

De los chipirones

- 270 gr. de chipirones frescos y limpios
- 3 cebollas
- 3 dientes de ajo
- 1 pimiento verde
- 1 cucharada sopera de harina
- 3 cucharadas soperas de salsa de tomate
- 3 sobrecitos de tinta de chipirón
- 1 tacita (de las de café cortado) de caldo de pescado
- Un chorrito de vino blanco
- 1 hoja de laurel
- 4 cucharadas soperas de aceite de oliva
- Sal

Del caldo de pescado

-  ½ litro de agua
-  Despojos de pescado blanco (merluza, lenguado…)
-  1 cebolla
-  1 puerro
-  1 zanahoria
-  Hierbas aromáticas al gusto
-  Sal

De la salsa alioli

-  Salsa mahonesa
-  1 ó 2 dientes de ajo

ELABORACIÓN:

Para la masa, mezclamos la harina con la sal y la levadura y formamos un “volcán” sobre la mesa de trabajo. Hacemos un hoyo en el centro a modo de “cráter” y echamos en su interior el chorrito de aceite de oliva. Vamos amasando mientras añadimos la leche poco a poco hasta que la masa deje de pegarse a las manos. Si hiciese falta nos ayudamos espolvoreando más harina.

Cubrimos la masa con un trapo húmedo y la mantenemos en un sitio a temperatura ambiente durante, al menos, dos horas.

Elaboramos el caldo de pescado poniendo a hervir el agua con las verduras cortadas por la mitad, un poco de sal y las hierbas aromáticas. Dejamos cocer treinta minutos e incorporamos los despojos de pescado. Mantenemos veinte minutos más, colamos, probamos el punto de sal y reservamos.

Cortamos las cebollas y el pimiento en juliana. Laminamos los dientes de ajo. Ponemos a pochar las verduras en el aceite a fuego muy bajo. Salamos brevemente y vamos confitando durante hora y cuarto vigilando y removiendo de vez en cuando.

Añadimos la harina y removemos un par de minutos. Agregamos el vino blanco, el caldo de pescado, los chipirones troceados (tened en cuenta que encogen) y la hoja de laurel. Subimos un poco el fuego y mantenemos la cocción unos treinta minutos hasta que la salsa reduzca y los chipirones queden tiernos.

Entonces retiramos la hoja de laurel y agregamos la salsa de tomate y la tinta de chipirón. Mezclamos, corregimos de sal y reservamos.

Para el alioli elaboráis una salsa mahonesa como se indica en la receta de islas de merluza pero incorporando los ajos pelados al principio.

Vamos precalentando el horno a 200º y, mientras, estiramos la masa de la pizza con ayuda de un rodillo y algo más de harina si fuese necesario. Le damos forma y grosor a nuestro gusto, esparcimos los chipirones en salsa por encima y al horno unos diez minutos (en el mío bastaron diez, pero vigiladla).

Servimos decorando con el alioli.

SINANIMUS MOLESTANDI:

Sé lo que estáis pensando: ¡Qué bestia! Medio litro de caldo para usar una simple tacita. Bien, con lo que os sobre podéis marcaros un arroz o una rica sopa, o congelarlo para otro día. Una buena idea es dejar el caldo una vez colado al fuego para que reduzca a ¼ de su volumen o menos y posteriormente congelarlo en cubiteras. Así dispondréis de unas pastillas de concentrado de pescado caseras.

La receta en PDF